Si amas a alguien que está de duelo, es posible que te sientas impotente.

Aquí te explico cómo puedes ayudarme:
Quieres decir las palabras correctas.
Quieres quitarme el dolor.
Quieres ayudar.
Pero el duelo no es un problema que se pueda resolver.
A veces, lo más valioso que puedes hacer es simplemente estar presente.
Escucha Más de lo que Hablas
No necesitas tener las palabras perfectas.
Escucha mis historias.
Escucha mi silencio.
Escucha mis lágrimas.
No tienes que arreglarme.
Solo necesitas hacerme saber que no estoy sola.
Recuerda a Mi Ser Querido
Por favor, no tengas miedo de decir su nombre.
Los recuerdos importan.
Cuéntame tus historias.
Comparte una foto.
Dime:
*"Hoy estuve pensando en él."*
o
*"Hoy estuve pensando en ella."*
No me estás recordando mi pérdida.
No la he olvidado.
Me estás recordando que la persona que amo sigue siendo importante.
Ten Paciencia con Mi Duelo
Algunos días me reiré.
Algunos días lloraré.
Y algunos días haré ambas cosas en la misma hora.
El duelo no sigue un horario.
Por favor, no apresures mi sanación ni esperes que vuelva a ser quien era antes.
La pérdida nos cambia.
La paciencia es uno de los regalos más grandes que puedes darme.
Hazte Presente
No necesitas hacer grandes gestos.
Un mensaje.
Una comida.
Un abrazo.
Un paseo.
Un momento de silencio a mi lado.
Los pequeños actos de bondad suelen significar más.
Y Sobre Todo...
Camina a mi lado.
No intentes sacarme del duelo.
No esperes a que esté "mejor" para acercarte.
Camina conmigo mientras aprendo a vivir con lo que he perdido.
Así es como me ayudas.
Y eso es más que suficiente.